Mario Pentón pone en la mira a Roberto “El Invicto”: ¿Un “refugiado político” que jura lealtad al régimen?
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Mario Pentón pone en la mira a Roberto “El Invicto”: ¿Un “refugiado político” que jura lealtad al régimen?

El conocido periodista cubano Mario J. Pentón ha puesto bajo la lupa a Roberto García Cabrejas, también conocido en redes como “El Invicto” o “El Invito”, en medio de un creciente debate sobre el origen y la trayectoria del polémico youtuber cubano radicado en Estados Unidos. Esta atención renovada plantea preguntas sobre la posible revisión migratoria que podría derivar incluso en su deportación, tras años de declaraciones y acciones que han generado polémica entre el exilio y los medios especializados en derechos humanos y migración.

La historia de García Cabrejas, quien en 2003 solicitó refugio político en la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana alegando temores por su vida a causa de persecución y amenazas de la Seguridad del Estado cubana, ha dado un giro radical. Documentos oficiales que respaldaron entonces su solicitud, incluyendo testimonios, fotografías y recortes de prensa, mostraban un activismo opositor en Cuba que con el tiempo contradijo públicamente. Una vez establecido en EEUU en 2005, García Cabrejas empezó a cuestionar la justicia de sus propios argumentos iniciales, llegando a afirmar que ningún cubano sale realmente perseguido, sino en busca de “mejores horizontes económicos”.

Contrastante y polémico, “El Invicto” transformó su perfil convirtiéndose en un acérrimo defensor público del régimen de La Habana. Sus videos en redes sociales no solo minimizan las historias de persecución sino que incluso justifican ataques directos del régimen, como el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, y han llegado a proponer abiertamente acciones violentas, pidiendo “pegarle un balazo a Marco Rubio”, una figura política emblemática para el exilio cubano en Miami y un férreo opositor al castrismo. Además, se ha presentado en eventos en favor del gobierno cubano en Estados Unidos y ha viajado a Cuba promocionando negocios vinculados a GAESA, el conglomerado militar sancionado por Washington.

Mario Pentón, periodista con amplio recorrido en la cobertura de temas cubanos y exilio, señala que el caso de García Cabrejas evidencia las vulnerabilidades de los procesos de refugio político y pone en cuestión cómo alguien que afirmó ser víctima del régimen ahora actúa como su vocero en el extranjero. Pentón ha destacado en sus análisis que esta conducta no solo desafía a quienes verdaderamente sufren la represión en Cuba, sino que también puede ser motivo suficiente para que las autoridades migratorias reconsideren su estatus legal en Estados Unidos.

El panorama se complejiza con testimonios de personas que formaron parte del expediente inicial de refugio, como el periodista Rolando Cartaya, quien afirma haber denunciado ante las autoridades la evolución de García Cabrejas desde colaborador opositor hasta defensor de la dictadura, y quienes critican abiertamente sus acusaciones infundadas hacia medios como Radio Martí y Cubanet. Asimismo, existen señales de su proximidad a canales en YouTube identificados como instrumentos de la seguridad del Estado cubano, mostrando así un entramado mediático que ha reforzado sus posturas pro régimen desde territorio estadounidense.

Los expertos en derecho migratorio consultados señalan que aunque resulta complejo revocar un estatus de refugio obtenido hace más de dos décadas, la conducta pública expresada posteriormente —incluyendo llamar a la violencia contra figuras políticas y apoyar abiertamente a una dictadura— podría ser un factor determinante para que las autoridades revisen su caso, e incluso consideren sanciones más severas, incluida la deportación.

En este contexto, Mario Pentón mantiene una vigilancia crítica sobre Roberto “El Invito”, sugiriendo que podría no ser el único caso donde las motivaciones reales para obtener refugio no coinciden con la postura definitiva de los solicitantes y que, ante ello, la justicia migratoria de Estados Unidos podría estar a punto de asestar un golpe inesperado al periodista convertido en promotor del régimen cubano desde suelo norteamericano. El debate está abierto mientras la comunidad cubana y los organismos de derechos humanos esperan las acciones que podrían determinar el futuro de esta polémica figura.