Arrestan en Florida a hermana de la jefa del conglomerado militar cubano GAESA
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Arrestan en Florida a hermana de la jefa del conglomerado militar cubano GAESA

En un golpe a la red de vínculos económicos del régimen cubano, Adys Lastres Morera, hermana de la general de brigada Ania Guillermina Lastres Morera, principal responsable del conglomerado militar GAESA, fue detenida en Florida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y enfrenta un proceso de deportación a Cuba. La noticia fue confirmada por fuentes oficiales y celebrada públicamente por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien enfatizó que el arresto refleja la determinación de Estados Unidos de impedir que personas extranjeras vinculadas a gobiernos considerados adversarios vivan sin consecuencias en territorio estadounidense.

Lastres Morera le fue retirada su residencia permanente en Estados Unidos; este anuncio fue realizado por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.

Lastres Morera estaba vinculada a empresas dedicadas a inversiones inmobiliarias, un hecho expuesto en una investigación exclusiva de Martí Noticias. Entre sus actividades públicas estaba la gestión de compañías como REMAS Investments LLC y Santa Elena Investments LLC, enfocadas en la compra y venta de propiedades en el estado de Florida. Esta presencia empresarial y su residencia en territorio estadounidense contrastan con las sanciones impuestas a GAESA, la entidad militar económica que concentra el control de sectores estratégicos en Cuba como el turismo, comercio, banca y logística, y que ha sido señalada por robar millones en recursos destinados al pueblo cubano.

Desde marzo pasado, Martí Noticias había documentado el nexo familiar directo y el perfil empresarial que la detenida mantenía, señalando una problemática mayor: mientras el pueblo cubano sigue bajo las restricciones impuestas por el régimen y el aparato militar controla la economía nacional, miembros de esta cúpula han logrado establecerse y operar dentro del mercado privado estadounidense. La general Ania Guillermina Lastres Morera, sancionada recientemente por el Departamento del Tesoro, ha sido calificada como una de las principales figuras del poder económico militar, lo que hace aún más relevante la detención de su hermana en EE.UU.

Adys Lastres Morera (izq.) y su hermana la general de brigada Ania Guillermina Lastres
Morera, Jefa del conglomerado GAESA.

El arresto fue llevado a cabo por Homeland Security Investigations (HSI), que justificó la medida señalando que la permanencia de Adys Lastres Morera en Estados Unidos representaba un riesgo para la política exterior estadounidense debido a sus estrechos vínculos con un alto funcionario cubano implicado en el manejo corrupto de recursos. La agencia federal calificó el arresto como un mensaje contundente de la administración estadounidense para proteger la seguridad nacional y hacer cumplir las leyes.

Paralelamente, Marco Rubio confirmó que Estados Unidos mantiene un paquete de ayuda humanitaria por 100 millones de dólares para Cuba, aunque con estrictas condiciones para evitar que estos recursos sean controlados por estructuras militares o entidades del régimen cubano, como GAESA. Según el funcionario, aunque el régimen de La Habana ha aceptado la ayuda, persiste la incertidumbre sobre si cumplirá los criterios impuestos por Washington para garantizar la entrega directa a la población sin involucrar al aparato estatal. En este sentido, la administración estadounidense ya trabaja con organizaciones humanitarias y el sector de la Iglesia católica para distribuir la asistencia sin la mediación del régimen.

El caso de Adys Lastres Morera pone en evidencia la complejidad del entramado entre el régimen cubano y sus representantes familiares en el extranjero, además de las tensiones entre la política migratoria y la seguridad nacional de Estados Unidos frente a actores vinculados a gobiernos considerados adversarios. Mientras GAESA continúa consolidando su poder económico en la isla, sus miembros y allegados enfrentan cada vez más vigilancia y acciones legales en el extranjero, reflejando la creciente presión de la comunidad internacional para aislar y sancionar a la élite militar cubana.

Con esta operación, Estados Unidos reafirma su política de mano dura hacia la dictadura cubana y sus aliados, manteniendo una postura firme frente a quienes facilitan la continuidad económica de un régimen sancionado y en crisis. Queda por verse cómo evolucionará el cuadro político y judicial respecto a estos vínculos familiares y empresariales entre Cuba y sus miembros asentados en territorio estadounidense.

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