Otra noche de protestas en Cuba: el descontento se expande entre apagones y escasez
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Otra noche de protestas en Cuba: el descontento se expande entre apagones y escasez

La combinación de apagones prolongados, escasez y falta de libertades volvió a colocar a miles de cubanos en el centro de una nueva ola de protestas que se extiende por varios puntos del país. Durante la noche del martes y la madrugada del miércoles, reportes ciudadanos y videos difundidos en redes sociales mostraron manifestaciones en distintos barrios de La Habana, mientras en provincias como Holguín y Villa Clara también se registraban cacerolazos y expresiones de descontento.

Uno de los principales focos de tensión se localizó en la intersección de Monte y Águila, en Centro Habana, una zona densamente poblada de la capital donde vecinos salieron a las calles en medio de extensos cortes eléctricos. Las imágenes compartidas en internet mostraron a grupos de residentes congregados en las vías públicas, acompañando sus reclamos con gritos de “Libertad” y el sonido de calderos golpeados desde viviendas y espacios abiertos.

Los reportes se multiplicaron a lo largo de la noche. Desde Lawton, en el municipio Diez de Octubre, residentes denunciaron haber permanecido más de un día sin servicio eléctrico. En otros puntos de la capital también se reportaron concentraciones espontáneas y un creciente malestar por la falta de respuestas ante una crisis que se prolonga desde hace meses.

La situación se produce después de varias jornadas consecutivas de protestas en barrios habaneros como El Vedado, Playa, Regla, Cayo Hueso, Centro Habana, Habana Vieja y San Miguel del Padrón. Según testimonios difundidos en redes sociales, algunas de estas manifestaciones reunieron a familias enteras, jóvenes y adultos mayores afectados por los largos periodos sin electricidad.

Mientras tanto, en localidades de Villa Clara y Holguín también se registraron cacerolazos y muestras de inconformidad. Los mensajes compartidos por ciudadanos reflejan un sentimiento cada vez más extendido de agotamiento ante los cortes de energía, la escasez de alimentos y medicamentos, y el deterioro de las condiciones económicas.

A las dificultades energéticas se suman las denuncias sobre interrupciones en el acceso a internet. Diversos usuarios aseguraron que las fallas en la conectividad se han vuelto frecuentes en los últimos días, especialmente durante las horas de mayor tensión social. Algunos residentes afirmaron llevar varios días sin acceso estable a la red, lo que complica la circulación de información y la comunicación entre familiares y comunidades.

La crisis eléctrica continúa siendo el principal detonante del malestar. El país enfrenta un déficit de generación que obliga a aplicar extensos apagones en numerosas provincias, dejando a miles de hogares sin servicio durante más de 20, 30 e incluso 40 horas consecutivas en algunos territorios.

En este contexto, organizaciones independientes han documentado un incremento sostenido de las protestas sociales durante 2026. El aumento de las movilizaciones refleja el creciente nivel de frustración de una población que enfrenta simultáneamente problemas energéticos, inflación, escasez y dificultades para acceder a servicios básicos. Las manifestaciones de las últimas noches evidencian que el descontento continúa expandiéndose y que la crisis atraviesa una de sus etapas más sensibles de los últimos años.