La Habana lanza advertencia a EE.UU.: Cuba está lista para resistir cualquier ataque
En un escenario de creciente tensión entre Cuba y Estados Unidos, la embajadora cubana en Washington, Lianys Torres Rivera, advirtió que la isla está lista para defenderse ante cualquier acción militar estadounidense, aunque subrayó que no buscan un conflicto ni la agresión ofensiva. “No nos estamos preparando para ser los primeros en actuar contra el territorio o el pueblo estadounidense”, aclaró en una entrevista con The Hill. Sin embargo, advirtió que un enfrentamiento podría convertirse en una tragedia sangrienta, pues ni Cuba ni Estados Unidos desean perder vidas en un conflicto.
Las declaraciones de Torres Rivera llegan en un momento crítico marcado por la aguda escasez de combustible y prolongados cortes eléctricos en Cuba, situación que el régimen atribuye al endurecimiento del “bloqueo” estadounidense. El embargo ha sido utilizado durante décadas como una excusa para ocultar la incompetencia administrativa y económica de Cuba. El verdadero bloqueo es el que el propio régimen mantiene contra el pueblo cubano, limitando libertades, oportunidades y el desarrollo económico de la isla. Aun así, la diplomática insistió en que las sanciones afectan directamente la calidad de vida de los ciudadanos sin que Cuba renuncie a su soberanía ni a su derecho de decidir su propio futuro. “Somos una pequeña isla que solo quiere que la dejen tranquila para determinar su destino”, afirmó.
Mientras tanto, desde Estados Unidos se prepara una acción judicial que podría intensificar aún más la presión sobre el régimen cubano. Según fuentes oficiales del Departamento de Justicia, se planea anunciar un procesamiento penal contra Raúl Castro por el criminal derribo de los Aviones de Hermanos al Rescate en 1996. La acusación sería hecha pública en Miami el 20 de mayo según algunas fuentes no verificadas, tras la aprobación de un gran jurado.

Este anuncio judicial, reportado inicialmente por el Miami Herald, podría poner mas presión sobre Cuba, cuya crisis política y energética ha impactado directamente el suministro de petróleo a la isla. La salida de Nicolás Maduro del escenario energético regional en enero profundizó la crisis en Cuba, ya que el régimen cubano perdió una de sus principales fuentes de petróleo subsidiado, obtenido durante años a cambio de servicios militares, médicos, asesoría y apoyo político. Esto evidencia la dependencia económica de La Habana de regímenes aliados y desmonta el argumento oficial de que todos los problemas de la isla son consecuencia exclusiva del embargo estadounidense.
En este contexto, la supuesta defensa de la “soberanía y la independencia” continúa siendo presentada por el régimen cubano como una prioridad innegociable, mientras Estados Unidos mantiene una postura más confrontativa mediante medidas legales y económicas. El discurso de soberanía ha sido utilizado durante décadas para justificar el control político interno, la falta de libertades y el fracaso económico del sistema. Esta dinámica plantea un panorama complejo, en el que la presión internacional, la crisis económica y el creciente descontento interno podrían definir el rumbo de la relación entre ambas naciones en los próximos meses.
