Explosión de cohete de Blue Origin en Cabo Cañaveral detona alarma pero sin víctimas
Una prueba de motor terminó en un inesperado estallido la noche del jueves en Cabo Cañaveral, Florida, cuando el cohete New Glenn de Blue Origin sufrió una explosión en su plataforma de lanzamiento. El estruendo resonó en zonas cercanas como Cocoa Beach, donde residentes atónitos compartieron imágenes de la bola de fuego que iluminó el cielo varios segundos con tonos anaranjados.
Desde la compañía espacial fundada por Jeff Bezos confirmaron que el incidente ocurrió durante un ensayo de encendido de motores, informando que todo el personal estuvo a salvo y ubicado correctamente. Las autoridades locales también descartan riesgos para la población derivado de gases o materiales asociados. Blue Origin calificó el suceso como una “anomalía” y prometió mantener al público informado conforme avance la investigación.
El cohete New Glenn, de gran tamaño, llevaba en tierra desde abril tras un vuelo problemático que lo dejó fuera de órbita por una falla en el motor. El lanzamiento del jueves se preparaba para marcar su cuarta misión, en la que planeaba poner en órbita una constelación de 48 satélites para el servicio de internet de Amazon, proyecto que competirá con Starlink, pero sin satélites a bordo durante la prueba.
Jeff Bezos, presente en redes sociales tras el evento, expresó que aunque es pronto para precisar la causa, ya trabajan para entenderla y adelantó la intención de reconstruir lo necesario para retomar vuelos. La empresa ha puesto gran esperanza en New Glenn, que debutó en 2025 y llevará a cabo misiones lunares en colaboración con la NASA.
El episodio surge en un momento clave para la exploración espacial estadounidense: Blue Origin fue seleccionada para desplegar el módulo Blue Moon con la misión Moon Base 1, que se sumará a los planes de establecer la primera colonia humana permanente en el polo sur lunar en la próxima década. Jared Isaacman, jefe de la NASA, anunció que antes de finales de 2026 se realizarán tres misiones robóticas al satélite, todas contratadas con compañías privadas. En tanto, el congresista local Mike Haridopolos valoró la rápida respuesta del equipo de emergencia y agradeció que no se reportaran heridos tras la explosión, cuyo eco quedó como un recordatorio de los riesgos inherentes a la carrera espacial, incluso cuando se avanza hacia nuevas fronteras. Blue Origin deberá ahora afrontar la tarea de reconstruir la confianza y continuar su camino, mientras la mirada del mundo sigue puesta en la ambición de conquistar la Luna.
