Última hora: Irán ataca Israel con misiles balísticos y eleva la tensión a su punto más alto
Este domingo, Israel enfrentó una amenaza directa tras detectar el lanzamiento de misiles desde Irán hacia su territorio, un hecho que activó de inmediato los sistemas defensivos y provocó una alerta máxima entre la población. Las sirenas resonaron en varias zonas, con un llamado urgente del Comando del Frente Interno para que los ciudadanos se mantuvieran refugiados en espacios protegidos hasta nuevo aviso. Las autoridades insistieron en la importancia de no abandonar estos lugares, recordando que la defensa del país no es infalible, por lo que la cooperación civil resulta esencial para minimizar riesgos.
En simultáneo, la Fuerza Aérea israelí movilizó unidades para interceptar los proyectiles y neutralizar cualquier amenaza latente, con el objetivo claro de proteger a la población civil. Esta respuesta se enmarca en un contexto de creciente confrontación, que se intensificó apenas horas antes cuando Irán lanzó advertencias de represalias contundentes por los ataques de Israel contra posiciones de Hezbollah en el sur del Líbano.
El portavoz de la comisión de seguridad nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Rezaei, utilizó sus redes sociales para prometer una respuesta “dolorosa y decisiva”, responsabilizando directamente a Israel y sugiriendo que esta ofensiva hará temblar “los cielos de los territorios ocupados”. Más tarde, desde Teherán, se extendió la amenaza hacia las bases estadounidenses en la región, en un discurso del presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, quien acusó a Washington de respaldar tácitamente las acciones de Israel, y declaró que Irán se reserva el derecho de actuar con todos los medios a su alcance.
Estos intercambios bélicos se dan en medio de una ofensiva israelí coordinada, ordenada por el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz, sobre centros de mando de Hezbollah en Beirut, una respuesta a disparos previos contra territorio israelí. Además, el ejército de Israel reportó la intercepción de dos cohetes lanzados desde Líbano hacia su territorio norteño durante el mismo día.
La coyuntura diplomática también transcurre en un punto de bloqueo, aunque persisten esfuerzos de mediación. El enviado paquistaní Mohsen Naqvi entregó en Teherán una carta destinada al líder supremo Mojtaba Khamenei, intentando reactivar un diálogo de paz luego de más de cien días de enfrentamientos. Mientras tanto, Estados Unidos continúa su presencia militar activa en la región: la reciente destrucción de drones iraníes en el estrecho de Ormuz, en una operación destinada a proteger rutas estratégicas de navegación, escaló previamente con ataques y represalias propias entre ambas partes.
En este clima, Netanyahu afirmó que “Hezbollah está en retirada” tras los bombardeos y ajusticiamientos de cientos de combatientes en el sur libanés, consolidando las posiciones israelíes y reafirmando que no permitirá ataques sobre su territorio. Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que las negociaciones con Irán están “muy cerca” de un acuerdo, aunque reconoció diferencias con Netanyahu respecto a la intensidad y la estrategia empleada contra Hezbollah, aunque ambos mantienen una relación cercana y cordial.
Mientras las tensiones mantienen a la región en vilo, Israel continúa con su protocolo de alerta máxima en las áreas más vulnerables, y su población permanece en espera de nuevas directivas oficiales. La volatilidad en Medio Oriente no da tregua y las señales apuntan a un aumento en el riesgo de enfrentamientos directos, en un posible escenario de conflicto mayor.
