Trump da por concluido el alto al fuego con Irán y endurece su postura tras nuevas tensiones en Medio Oriente
En una declaración contundente desde Ankara durante la cumbre de líderes de la OTAN, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que da por finalizado el acuerdo marco de alto el fuego con Irán, marcando una escalada significativa en un conflicto que mantiene en vilo a la comunidad internacional. “Para mí se ha acabado”, expresó Trump, calificando al gobierno iraní como “gente enferma, mala, violenta” y asegurando que las negociaciones con Teherán son un “malgasto de tiempo”.
El fin del acuerdo, vigente desde el 8 de abril, surge en medio de ataques cruzados entre fuerzas estadounidenses e iraníes. Según el mandatario, el Ejército de Estados Unidos respondió “con mucha fuerza” a una serie de agresiones contra tres embarcaciones en el estrecho de Ormuz, detonando una nueva ronda de hostilidades. A partir de ello, Trump acusa a Irán de haber reactivado bajo su mando ofensivas contra buques tras permitir el funeral del líder supremo Alí Khamenei, quien falleció en fechas recientes.
Como muestra de la tensión, la Guardia Revolucionaria iraní respondió declarando que destruyeron 85 instalaciones militares estadounidenses en Bahréin y Kuwait, además de derribar un dron MQ-9, lo que evidencia una peligrosa escalada que preocupó a los mercados internacionales. Esta dinámica llevó a un aumento inmediato del 5% en los precios del petróleo, en un contexto donde Washington ya había puesto fin a la autorización para la exportación de crudo iraní.
Trump también aprovechó para denunciar ampliamente la represión interna en Irán, mencionando que miles de protestantes han muerto en manifestaciones recientes, y criticando la ausencia de cobertura mediática internacional ante semejante situación. “No tienen fusiles y los matan”, dijo refiriéndose a las fuerzas de seguridad que reprimen a civiles desarmados.
En cuanto al acuerdo nuclear, el presidente reiteró que Irán ha tergiversado los términos pactados el 17 de junio, en los que se acordó explícitamente la no proliferación de armas nucleares. “Ellos hablan con la prensa y dicen que nunca hablamos de esto”, señaló, insistiendo en que “están majara” por negar lo pactado. Aunque reconoció que sus enviados, entre ellos Jared Kushner, mantendrán negociaciones si así lo desean, Trump dejó claro que su postura personal es definitivamente no ceder en el diálogo.
Además, acusó al régimen iraní de ser responsable por la muerte de miles de soldados estadounidenses y civiles inocentes, aunque no especificó a qué conflictos se refiere, dado que en la actual escalada solo se han contabilizado 16 bajas militares de Estados Unidos en combate.
Con estas declaraciones, Trump endurece la política estadounidense hacia Irán, cerrando las puertas a un acuerdo diplomático a corto plazo y aumentando la tensión en un escenario geopolítico ya volátil. La comunidad global observa con atención los próximos movimientos, conscientes de que una escalada mayor podría tener consecuencias inmediatas con repercusiones económicas y de seguridad mundial.
