Venezuela tras el sismo: más de 3.300 muertos, reconstrucción y nuevos retos humanitarios
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Venezuela tras el sismo: más de 3.300 muertos, reconstrucción y nuevos retos humanitarios

A casi dos semanas del devastador doble terremoto que sacudió Venezuela el 24 de junio, la nación enfrenta una emergencia sin precedentes que ha cobrado la vida de más de 3.300 personas y dejado a miles heridos o desaparecidos. Los movimientos telúricos, de magnitudes 7.2 y 7.5, afectaron principalmente la región de La Guaira, al norte de Caracas, dejando tras de sí un panorama de destrucción, desplazamiento masivo y desafíos para la respuesta humanitaria.

El balance oficial difundido por el gobierno interino reporta 3.342 fallecidos y más de 16.700 personas heridas, mientras que la cifra de desaparecidos permanece incierta. Diversas fuentes ciudadanas, como la plataforma ‘Desaparecidos Terremoto Venezuela’, advierten que el número real de personas cuyo paradero se desconoce supera las 31 mil, lo que evidencia la magnitud e incertidumbre del desastre.

Ante la crisis, la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció la creación de una unidad militar de emergencia especializada, bautizada con el nombre histórico Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre. Esta fuerza, dependiente del Ministerio de Defensa, busca mejorar la capacidad de respuesta ante desastres naturales después de haber recibido críticas por el manejo inicial de las fuerzas armadas. La ofensiva oficial también incluyó la condecoración y despedida de cerca de 30 países que enviaron equipos de rescate y asistencia, entre ellos España, Alemania, México y Bolivia, cuya colaboración resultó fundamental en los primeros días.

Mientras en las calles de La Guaira continúan las brigadas locales con maquinaria pesada para la remoción de escombros y la recuperación de cuerpos, la mayoría de los grupos internacionales de búsqueda han concluido sus labores. Según Sebastián Mocarquer, del equipo de Evaluación y Coordinación de Desastres de la ONU (Undac), solo permanecen actualmente unas 25 delegaciones, especialmente de Latinoamérica, enfocadas en zonas donde aún hay indicios de vida o en la recuperación de víctimas.

La coordinación de las operaciones de asistencia ha pasado de la ONU hacia Protección Civil Venezuela, que ahora concentra sus esfuerzos en atender a las miles de personas desplazadas. Los desplazamientos internos han aumentado de forma considerable, con miles trasladándose hacia estados menos afectados como Táchira, Zulia y Delta Amacuro, según informó Veronique Durroux, portavoz de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

En la actualidad, cerca de 11 mil personas están alojadas en 79 campamentos temporales habilitados para atender a las comunidades afectadas. Estos espacios estarán en operación por al menos un mes, periodo tras el cual se evaluará el destino y la reubicación de los damnificados. Además del enorme reto humanitario, también surge la necesidad de planificar la gestión de los escombros y la reconstrucción en una zona profundamente dañada.

Con la emergencia de una nueva etapa postrescate, los organismos nacionales e internacionales recalcan que las prioridades deben centrarse en la atención continua a los heridos, la provisión de servicios básicos, y la recuperación social y económica de las familias. A pesar de que la respuesta inicial contó con destacada cooperación internacional, Venezuela enfrenta ahora la compleja tarea de superar las secuelas materiales y humanas de uno de los peores desastres naturales en su historia reciente.