Última hora: Sismo de magnitud 3.9 en Guantánamo
La tierra no da tregua en el oriente de Cuba. Apenas comenzaba la mañana de este martes cuando un nuevo terremoto volvió a estremecer la provincia de Guantánamo, alimentando la preocupación por la intensa actividad sísmica que mantiene en alerta a esa región del país desde hace meses.
El movimiento telúrico, de magnitud 3.9, tuvo su epicentro a 41 kilómetros al sureste del municipio de Imías y se convirtió en el octavo sismo perceptible registrado en Cuba en lo que va de 2026, un año que ya rompe con los patrones habituales de actividad sísmica en la isla.
La información fue confirmada por Enrique Diego Arango Arias, vicedirector técnico del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) y jefe del Servicio Sismológico Nacional, quien divulgó los detalles del evento a través de sus redes sociales.
Los registros del CENAIS indican que el terremoto ocurrió a las 9:22 de la mañana, hora de Cuba, con un foco localizado a unos 10 kilómetros de profundidad, suficiente para que fuera sentido por numerosos residentes de Imías y otras localidades cercanas de Guantánamo.
Aunque hasta el momento no se han reportado víctimas ni daños materiales, el nuevo temblor vuelve a poner el foco sobre una de las zonas más inestables del país, donde la tierra ha mostrado un comportamiento fuera de lo común durante los últimos meses.
La preocupación aumenta al revisar los datos más recientes del monitoreo sísmico. Solo entre el 29 y el 30 de junio, los especialistas detectaron cuatro movimientos de tierra en las inmediaciones de Imías, con magnitudes de entre 2.1 y 2.7. A ellos se sumaron otros cinco eventos localizados en Santiago-Baconao, Cauto-Guacanayabo y Camagüey-Cubitas.
El nuevo terremoto tampoco llega de forma aislada. Apenas un día antes, especialistas del Servicio Sismológico Nacional habían advertido sobre un incremento de la actividad en la zona de Manzanillo, en la provincia de Granma, donde comenzaron a detectarse varios movimientos asociados a la falla Cauto-Nipe.
Sin embargo, todas las miradas continúan dirigidas hacia el extremo oriental de Cuba. Imías y gran parte del sureste de Guantánamo permanecen sobre la Falla de Oriente, la estructura tectónica más activa del país y responsable de los terremotos más importantes registrados en territorio cubano.
Los antecedentes recientes explican la inquietud. El pasado 8 de febrero un potente sismo de magnitud 5.6 abrió grietas en al menos 14 viviendas y provocó afectaciones en un policlínico de Imías. Apenas unas semanas después, el 6 de marzo, otro terremoto de magnitud 5.3 volvió a sacudir la misma zona.
Con ocho sismos perceptibles en apenas seis meses, 2026 ya figura como uno de los años más activos desde el punto de vista sísmico en Cuba. Aunque los expertos insisten en que no es posible predecir cuándo ocurrirá un terremoto de mayor intensidad, la sucesión de eventos mantiene la atención sobre el oriente del país, donde la tierra continúa enviando señales que nadie puede ignorar.
