Urgente sesión extraordinaria en Cuba para discutir tardías reformas económicas anunciadas por Canel
Con apenas dos días de aviso, el régimen cubano programó para este jueves una sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en un intento urgente por revisar las propuestas de cambios económicos y sociales presentadas por Miguel Díaz-Canel. Esta convocatoria, formalizada por el presidente del Parlamento castrista Esteban Lazo y publicada en la Gaceta Oficial, ocurre en un momento de creciente tensión interna y externa para el gobierno.
La reunión del Parlamento se da en paralelo a un Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), previsto un día antes, evidenciando la urgencia del régimen para mostrar algún avance frente al deterioro generalizado del país. Sin embargo, en ambos casos las autoridades han guardado silencio sobre los detalles precisos de las propuestas, el formato de las sesiones y el alcance real de las decisiones que se espera adoptar.
Díaz-Canel presentó este paquete preliminar de reformas en una reciente conferencia con medios oficialistas, asegurando que busca “resolver las contradicciones” del modelo económico actual, eliminando trabas empresariales, otorgando más autonomía a municipios y empresas estatales, y promoviendo cambios en áreas como la inversión extranjera, el comercio exterior, la agricultura y las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES). Algunas de las medidas destacadas incluyen la posibilidad de que los municipios importen y exporten directamente, gestionen ingresos en divisas y aprueben inversiones, además de permitir que las empresas estatales retengan parte de las divisas generadas y establezcan nuevas alianzas.
Pese a los anuncios propagandísticos, la mayoría de especialistas consideran que estas propuestas son un intento más del régimen por ganar tiempo en medio de una crisis profunda. El economista Pedro Monreal describió las reformas como una mezcla de “reutilización de viejos dogmas económicos e improvisaciones”, mientras que Elías Amor sostuvo que las medidas no ofrecen novedades ni soluciones efectivas, y subrayó que el modelo marxista-leninista vigente es obsoleto y poco funcional para la economía cubana. La antropóloga Hilda Landrove añadió que el sistema “no es reformable”, y que los anuncios oficiales solo buscan dar la impresión de cambio sin alterar realmente el status quo.
Esta convocatoria llegó en un contexto de agravamiento de la crisis en Cuba, donde la escasez de combustible y la inflación golpean duramente a la población. Aún se desconoce si la sesión se realizará de forma presencial o virtual, dado el desabastecimiento y las dificultades logísticas, pero es previsible un acto con discursos oficiales y respaldo cerrado de los diputados, sin un impacto tangible para los ciudadanos.
La comunidad internacional, en particular la administración del presidente Donald Trump, mantiene una postura firme contra el régimen cubano, apuntando a que estas medidas no modifican la esencia dictatorial del sistema ni las restricciones económicas impuestas por décadas.
En definitiva, mientras el gobierno cubano intenta proyectar una imagen de cambio y apertura, expertos y sectores opositores siguen denunciando que las reformas son insuficientes y que el verdadero desafío pasa por un cambio radical del modelo político y económico que gobierna la isla. Ante esta realidad, el llamado de la ciudadanía cubana sigue siendo claro: transformaciones profundas y auténticas que puedan mejorar sus condiciones de vida tras años de crisis y represión.
